UN CANTAUTOR INVISIBLE QUE NUNCA PERDIÓ SU SOMBRA


Articulo do Xornalista "Alberto Casal"

Joaquín Lera: Alguien que encanta por ahí.

Este Cortazariano cronopio nació en Madrid. Pero tuvo la suerte (o sea, la desgracia) de irse a los tres días a vivir su numerosa infancia (casi siempre recuperada) en Corcubión. Digo, lo de desgracia porque con los años retornó al Foro de los churreros y los milagros.

Allí vive entre su atalaya de Pedrezuela y su zulo de la calle Avila, soñando con la mínima excusa para cruzar de vuelta el Telón de Grelos. En su exilio interior se habla gallego. Pienso en él y viene retazos a mi maldita cabeza (nada borradora) del Piano Solo que Michel Schneider escribiera sobre Glenn Gould. Y es que el genial pianista canadiense se me antoja alma gemela si pongamos que hablo de Joaquín: En ambos la música es “un deseo de abrazar, de escuchar la Tierra. Es otro estado del silencio, como la luz, una lección de tinieblas”. Y sigo, bueno sigue Schneider: “Dedicaba una emocionante atención a no ser amado. Había en él argucia y animalidad: a la vez oso y domador de osos”.

Bueno en el caso de Lera uno ve más “ el gesto cansado de un león herido”. León que se sabe Rey que pudo reinar y no supo. No quiso. Un león< dibu> nada divo. Leoncio animado- siempre a su aire- junto a su Tristán de cabezera . Con la venia de los otros dos perros azúles -Samba y un tal Lucas- de este perro verde aferrado a su garganta y su guitarra.

Tuvo Joaquín el don de la voz. Y el de un corazón de cristal duro y transparente. Pero no el exitoso don de la oportunista oportunidad. Por eso y por ejemplo, no salió una línea suya en un reciente suplemento Dominical de gran tirada, monográficamente consagrado a mayor pena o gloría de cuanto” cantautor de las narices” de ayer, hoy y siempre criara el Ruedo Ibérico. O tampoco tiene voz ni voto en los últimos rendidos -y rentables- discos de tributo a colegas suyos como Enrique Urquijo o Aute. Sin embargo el pasado verano fue Joaquín pura ventoLera. Fue ubicua y conspicua estrella invitada en los bolos gallegos de Ketama, Manolo Tena o el propio Sabina, quien confesaba ante la Quintana llena al invitarle para cerrar y que les dieran juntos las diez... que “éste es el tipo que me ha enseñado a escribir canciones”.

Pues eso. Por algo Joaquín Lera ejerce de woodyalleniano Zelig de la canción de autor en nuestro país. En su voz, que es su vida, todos los ecos: de Serrat a Aute, pasando por la Mandrágora. Décadas componiendo por y para otros. Desde grupos tan <jevis> como Mocedades a Manolo Tena (productor de su ultimo albúm Polos Opuestos en Fonomusic) pasando así De Madrid a Granada con super Joaquín Sabina. Las Malas Compañías (discográficas se entiende han hecho el resto. Pero ¡que importa!... él sigue en sus trece, impar y pasa. Cantando/contando historias como la de Martín White( Dinero Mentiras y Realismo sucio)se mete en vivo nuestro aplauso en su bolsillo. Su impecable sonrisa de gato de Cheshire aparece y desaparece de vez en cuando en los escenarios gallegos. Entra por la puerta de átras y sale del trance del directo por la grande. En Vigo , ronda por la calle del Calá. En Santiago con el Apóstol Sabina, en Noia reinando en la Banana republic de Manolo Va bene y en Coruña, special guest antistar en los grandes eventos del veraniego Riazor de las multitudes.

“A mi padre le gustaban los boleros, a mí me gustaba mi padre” escribe Lera en "Un puñadito de cosas", perla incluída en su anterior Sintesis, del 98. En la vida musical-sin tesis- de Joaquín uno sintoniza boleros, claro, y Atahualpa Yupanqui y los Kinks o los Beatles, y el vuelo noxturno de Donald Fagen (ex Steely Dan), y a su amigo Rubén Blades y a Van Morrison y a JJ Cale o al llorado Paul Young( Everytime you go away...). A Lera le puedes encontrar silbando sentado en el muelle de San Blas de Maná o punteando su guitarra en Portosín, como si estuviera en la playa de Chris Rea. En fin Joaquín Lera grabó su primera maqueta en el 77 (Madrid me mata, Johnny controla...) cuando explotaba el punk y Phil Spector producía para el olvido a Leonard Cohen. Y la penúltima, seguro que ayer mismo en su casa. Joaquín ,! Que mejor cantante si hubiera gran productor!. Mientras triunfan cuerdas replicantes como las de Ismael Serrano y apenas se disfrutan talentos como el de Jorge Drexler, Lera hace mutis por el Foro. Ya lo supo Cunqueiro cuando años ha nos contara la historia de un ho mbre que se parecia a Orestes: a Joaquín Lera sólo se parece Joaquín Lera.

Busca el Lera original. Y dejate de leiras o de lerias...

 

MI HERMANO QUÍN
por Chete Lera

Aquel cohete interplanetario que volvía de Venezuela sin la abuela... Aquella cigüeña que llevaba en su pico un pañuelito... ¿Te acuerdas? No soy yo, como tú bien sabes muy animoso a la hora de escribír sobre cualquier cosa. Me parece una desfachatez, o, cuando menos, una frivolidad habiendo como hay escritores tan extraordinarios. Pero tú me lo has pedido. Y yo me he comprometido. ¡Que insensatez! ¡En fin!

Cuando no se esta del todo seguro de nada, lo mejor es crearse deberes a manera de flotadores. Así que voy a bucear en mis recuerdos y algo saldrá. ¿ Que tenemos en común? unos PADRES, Corcubión, hermanos... ¡diez!, aquella casa... Nuestras peleas! Tu venganza tirándome las reglas, caratabones y compases por la ventana. La abuela que sólo te quería a ti (no es verdad pobriña, pero a ti más). Tu escapada en el mil quinientos, la casa de la calle Seco ( Pepo David...), tus canciones..., la Plaza Mayor, la calle Preciados y alguna que otra estación de metro.

Tu alegría cuando recogías buenos dividendos. Tu éxito, que consideraba y considero indiscutible. Han pasado muchos años y sigues con la ilusión de aquel chaval que empezaba titubeante pero convencido de que no había otro camino para él. Lo has demostrado con creces. No te quepa duda. Yo admiro , sobre todo, tu empecinamiento, también tu voz , (sensual, cariñosa, gallega) y tus composiciones... y tu risa. Joder! No sé como terminar este panegírico, así que lo voy a hacer con palabras de CORTAZAR. Ya sé que es un recurso pobre, pero yo no doy más.

“Instrucciones para cantar” Empiece por romper los espejos de su casa, deje caer los brazos, mire vagamente la pared, -olvidese-. Cante una sola nota, escuche por dentro. Si oye, (pero esto ocurríra mucho despues) algo como un paisaje sumido en el miedo, con hogueras entre las piedras, con siluetas semidesnudas en cuclillas, creo que estará bien encaminado, y lo mismo si oye un río por donde bajan barcas pintadas de amarillo y negro, si oye un sabor de pan, un tacto de dedos, una sombra de caballo. Después compre solfeos y un frac, y por favor no cante por la nariz y deje en paz a Schumann. Yo creo que tu lo has conseguido. Bueno... ¡Quizá olvidaste romper algún espejo!

Te quiero


UN DISCO EN LA VIDA DE JOAQUÍN LERA
por Manolo Tena


Hace una rima insólita, y se ríe de la muerte con una cabriola, y se venga de la pena quemando las esquelas... por el bien de todos Joaquín intenta amanecer siempre con alegre alegria y se hace un zumo de esperanza, y si hace falta se canta el “Mesias de Haendel” como el que lava sólo para demostrar que siempre y nunca podría ser una espléndida Navidad...que nada debería ser dificil excepto morirse...

Porque este tipo, creedme, es un corazón con brazos y piernas y sonrisa que canta y aunque a veces se pone melancólico, enseguida cualquiera que le conozca te recuerda que: -esta locamente, de remate, enamorado de la vida... Y se inventa un restaurante musical sólo por demostrarle a la tristeza que la sonrisa melancólica del recuerdo es feliz en las verdes praderas del futuro de la infancia que nos merecemos. Y toca y canta en la calle Preciados, y pasa la gorra, y con lo que saca se compra un sandwich y una cerveza sin alcohol...y el resto se lo da al mendigo de la otra esquina.

Porque los productores son serios, y los hombres de negocios son serios, todo el mundo se lo toma en el mundo de la música tan en serio... Y Joaquín es musicalmente ortograficamente correcto; pero ser tan serio le parece un poquito triste y un poquito aburrido, así que si por casualidad la vida se pone uno de esos grises trajes grises... Joaquín va y le hace cosquillas con sus canciones...Y si se empeña en su pena oscura le canta una nana tecno hasta que las lágrimas se rindan... Y sólo quiere grabar un disco para que lo oiga su familia en una ventolera musical (que son el mundo entero porque es amigo de todo el mundo) y como casi nunca nadie, con nobleza y desintereses materiales, es muy muy amigo de sus amigos...Y es tambien de sus amigas... a las que les canta bajito al oído baladas de muchísimo amor!...
Aunque su único y verdadero deseo es que sigamos todos contentos, a ser posible, todos muy felices y que nos demos cuenta que dessperarnos no nos va a ayudar en nada... Y va y le pone letra y música y nos lo canta una y otra vez sin desánimo como un mantra o un talismán hechos canciones...Que nos hacen olvidarnos otra vez de que existe, ha existido o existirá lo imposible.

Joaquín es un alma de nobleza impar, que canta como el gorrión con guitarra en la rama y que se pasa el día soñando con hacer canciones con Edison en y sobre las nubes, las montañas, los rios, los mares, el polo norte y polo sur del titanic del amor... Las golondrinas y/o los telegramas, y los amplios etcéteras...Así como a la manera de las greguerías; pero como, si tal vez, de un Gomez de la Serna que hubiese leído a Neruda y escuchado a los Rolling y a los Beatles, se tratase.

Joaquín es un deshacedor de entuertos también, un mediador en los conflictos parabélicos, un buen tipo que canta bien y como y donde y cuando quieras... Para que tú te lo disfrutes y lo bailes, y que te lo da todo por el buen rollo, humanamente vaya!... Porque Lera y su guitarra quieren que se acaben las guerras, y que como decía Ginsberg se metan la bomba atómica en el culo. Y le da igual musicalmente lo que las normas manden, porque hay que echarle magia e imaginación si queremos que el mundo sea mejor, y el sabe que hay una manera preferible a una pelea, musical o no, para resolver cualquier discusión...

Pero Joaquín , un dia, tal vez te confiese que él también tiene sus tristezas... y entonces se nos va a Corea a cantarle a los niños paupérrimos, o a Cuba para conseguir juntar dinero ( y con él comprarle papel pautado a los niños cubanos que estudian música), porque es un tipo comprometido de veras con la verdad, y la vida y la justicia poética, y que llora cuando un mar se contamina, o si hay malas noticias en la tele o en la radio... Y se entristece musicalmente y compone una balada quejandose a Dios, al destino, y a todos los que hacen que a veces nos parezca que cualquier vida no es todo lo bella y maravillosa que es... Y que merece ser vivida con una sonrisa de ánimo como las canciones de Joaquín con esa delicadeza que nos conmueve y nos recuerda que vale la pena la sal y el azúcar de existir.

Y con todo esto Joaquín Lera ha hecho un disco enormemente redondo, impar e inimitable, posible e increible al mismo tiempo -que sube y que baja- como Pedro por su casa-por las escaleras del do re mi fa sol, y que le hace burla a la desdicha- con y sin internet-, un disco clónico y trilce, y de vanguardia sin en cambio: un todo terreno de la cantautoría bien entendida, como mandan dioses y diablos. Un disco , en fin , señores... Un disco emocionado y que te da un abrazo emocionado...Un disco como la manzana de Adán pero en polidimensional... Y que nos hace saborear a placer ciertos paraísos musicales, y nos salva de estériles desiertos estereos.

Y cómo no también, un disco redondo con un agujero en medio supercalifragilisticoespirialidoso en espiral algebraicoromántica, que se estira y se encoje con magia ritual, con y sin chistera, y que suena y sueña como si fuese la filarmónica-del año-que-viene, un C.D. ultrasupermoderno y clásico a la vez con blues incluido y viceversa... Un disco , en fin, que injustamente hasta ahora permanecía en el desván de la memoria de las nobles almas excelentes... Donde esperaba dormido a que alguien lo despertase, por méritos propios, como la buena música enamorada de la buena poesía.

 


GALLEGOS EN MADRID
(COMPOSTELAN- MAYO 2004)
Articulo del periodista “ PACHO RODRÍGUEZ “
< color="#1E19A9">Una voz cantante entre la ría de Corcubión y la calle Preciados.
Joaquín Lera-Músico

Joaquín Lera tenia sólo tres días de vida cuando hizo su primer Madrid-Galicia. Todo un síntoma. Nació en la capital para ser gallego, hizo el COU en Santiago y un buen día, al mediodia, de dos a cuatro de la tarde, montó su escenario callejero en Preciados, que entonces ofrecía toda su épica canalla. Así pasaron tres años. La historia hasta hoy se resume en kilometros de canciones, hechas para él y para todo el mundo, que harían varios viajes de ida y vuelta entre Madrid y el destino saludable, infalible e ineludible de la familia Lera: Corcubión. Un clan numeroso que le sirvió para saber moverse siempre entre las multitudes.

Pero Joaquín tenía otro destino: ser músico. Y algo ha hecho: un tema con Sabina (De Madrid a Granada) con Alberto Cortez, con Manolo Tena, con Juan Antonio Muriel, Pablo Bicho. O temas para Mocedades...Enrique Urquijo canto su "Alma". Compartio cartel con Compay Segundo , o Rubén Blades en el Midem Latino o escenario en Riazor con Ketama o Tena al lado de Joe Cocker. Un disco, "Lixeiro de equipaxe", con doce temas, llamado (que llame alguien ya) a cubrir el escandaloso vacío de la música actual cantada en lengua galega. En fin, que algo ha hecho. Joaquín Lera, que ahora vive a una media hora de Madrid, sigue en pie de guerra musical. Sobrevivió a las noches de la Bohemia, en Lavapies, en donde junto a tipos como un tal Sabina, un tal Pérez (Alberto) o un tal Pulgarcito se gestaba una etapa en la que la noche se gestaba a pelo con guitarra y voz. Joaquín era un hermano pequeño que se pagaba sus clases de canto y su sueño de músico con lo que sacaba en la calle." Mi primera guitarra la tome prestada en unos grandes almacenes. Me puse frente a la tienda y a tocar..."

Con la Primavera del 2004 encima, Joaquín Lera se planta en Preciados con su guitarra. Se trata de una sesión fotografica pero los recuerdos vuelven en forma de acordes." Una señora me daba todos los días 400 pesetas. De las de entonces", matiza."Un día se paro un autobús de turistas argentinos y, entre todos, me dieron! 38.000 pelas! exclama."Tocar en Preciados fue para mi más que una escuela. Me valió para aprender a tocar y a vivir. Fue una época muy bonita. Aunque el invierno era jodido ". Reflexiona.

A Joaquín Lera por una cuestión generacional, le tocó vivir y tocar en un tiempo intermedio en el que parecian contraponerse conceptos como los que representaban La Mandrágora o el Rockola." Pero yo también canté en Rockola"advierte, aunque nadie dude de su caracter de artista todoterreno. Y como así es, Lera resiste en estos tiempos en los que la música se mueve en un contexto de baja resolución y todo vale,vale music." Yo tengo mi utopía: los musicos deberian tener un sueldo". Pero si la utopía fuera posible sería Corcubión. Y sería algo así como una familia numerosa, los Lera, en la que el arte se regala. Como en una de aquellas veladas en la que los pequeños organizaban representaciones teatrales! Con todos ustedes: Historias de cronopios y de famas. Con Joaquín Lera! Paso una vez.

CON CARA DE PÓKER
Joaquín Lera por Joaquin Lera


Recuerdo que mi primera guitarra la tome prestada en unos grandes almacenes y acto seguido me
puse en una calle muy cerca de Sol a cantar con ella y ver la reacción de las personas que por allí pululaban.
Gente variopinta.
Funcionarios mezclados con trileros.
Carteristas haciendo su agosto con señoras atiborradas de rímel y optalidones.
Buscadores de talentos con la moral en el trasero.
Echadores de cartas.
Cabras equilibristas.
Familias enteras pidiendo limosna.
Abueletes amables con y sin chistera.
Cajeras juguetonas.
Rateros sin escrúpulos.
Zombies sin memoria.
Chicas precoces enganchadas a cualquier vicio.
Anónimos sin nómina.
Señoras encantadoras.
Agentes que recibían ordenes y te atemorizaban con llevarte al cuartelillo si seguías dando el cante.
Hasta que el viejo profesor nos proporcionó un carnet de color naranja en el que ponía.
“ Fulanito de tal”.
Músico ambulante con el que podías desarrollar tu talento en unas calles concretas a unas horas determinadas.
Un gustazo.
Porque te sentías un poco como el árbitro de la calle, y cuando aparecían les sacabas automáticamente la tarjeta roja, mientras que yo les hacía una mueca traviesa con los ojos pizpiretos y cogía aire para que se me oyera lo más lejos posible.
Me había convertido de la noche a la mañana en un profesional y tenía mi público.
Llegue a contar en una ocasión cuatrocientos, y había una maravillosa mujer que todos los días de dos a cuatro que era mi horario porque se podía cantar bien y la gente tenia un descanso para relajarse, me echaba cuatrocientas pesetitas de las de entonces dobladitas en la funda y se marchaba silenciosa.
¡Que será de ella!
Me dio de comer durante varios meses.
Fueron años mágicos.

Todo era nuevo y apasionante ,vivía en el corazón de la utopía con mi guitarra al hombro.
Derrochando energía mientras el mundo seguía girando alrededor de su ombligo,
jugando al perro y al gato.
Inventando nuevos aparatos para derrotar al enemigo.
Y los amantes del Vega Sicilia y la Visa oro cambiaban su traje de pana por el de lino a ser posible de diseño, mientras la juventud se esparramaba por las tabernas de moda dándole al tintorro con pastillas sin más ilusión que estar colocada el mayor tiempo posible, para no enterarse de nada porque se sentía débil.
Y como decía Shakespeare:

“No es necesario levantar al débil
es necesario aún sostenerlo después”

Pero ya se sabe
Al ser humano le gusta el poder
Al poder le gusta utilizarnos como a marionetas
Las marionetas necesitan un Teatro
Sin Teatro no hay entradas
Sin entrada no hay salida
Sin salida no hay dinero
Sin dinero es difícil realizarse
Y no puedo relajarme , ni darme un baño turco
Y Estambul esta lejos para ir caminando
Y la paciencia se agota cuando no hay ni una gota y te cortan el agua por falta de pago
Y debería ser gratis .El agua es de todos
En fin

Menos mal que los violines y los tambores siguen sonando por los adoquines de las callejuelas de la capital haciéndome ver que la vida está repleta de castillos en el aire y de sorpresas,
mientras existan músicos callejeros.
Ya que sin ellos lloraría la Luna
Se fundirían las farolas
Y las sombras invadirían nuestro espacio.

Seguiremos dibujando caracolas
Tocando el piano por el suelo en el centro mismo de la fantasía.
Porque la vida es hermosa aunque insistan en hacernos la puñeta

Seguiré soñando con mi guitarra al hombro y riéndome y saltándome las normas para sobrevivir.
Que la música llene de rosas vuestros amaneceres y la armonía reine para siempre en vuestros sueños más locos
Hasta luego
Me voy con mis perros a jugar al tute en una vieja cabaña para oxigenarme mientras en la radio escucho
“ La vie en rose” cantada por Edith Piaf.

© Joaquín Lera